Uno de los accidentes más habituales en los hogares es que algún cristal de la ventana se rompa, esto por algún inesperado descuido de alguien que lamentablemente termina con los vidrios de las ventanas rotos, situación irremediable a la que no se puede dar marcha atrás, quedando como única solución sustituir el vidrio roto, por eso le daremos los puntos básicos para hacerlo.

Cambiar vidrios actualmente es mucho más sencillo con los nuevos adhesivos de silicona que han salido al mercado que son más limpios, prácticos, duraderos y fáciles de usar a diferencia de las antiguas masillas que tenían un olor fétido y al secar comenzaba a deshacerse.

Antes de comprar el vidrio para sustituir debe medir y calcular muy bien las dimensiones exactas de su ventana ya que no siempre estas están bien encuadradas por lo que si se encuentra con medidas que difieran es mejor que elija la más pequeña, pues si después no encaja bien tendrá que rebajar pequeños espacios del vidrio lo que es muy complicado, además debe calcular un espacio para la ranura o marco interior de su ventana que sostendrá el cristal que debe ser alrededor de 2 mm.

Al tener su ranura lista y observar que su vidrio ha encajado muy bien, verifique que no quede ningún resto de vidrio o masilla, luego aplique una delgada línea de silicona en el marco y fije muy bien su cristal y listo ya tiene ventana nueva.