Cuando se quiere pintar una habitación hay que empezar quitando todos los adornos y los muebles que se tengan. Si es la sala la habitación elegida y los muebles que tienen son demasiado pesados, se recomienda taparlos con alguna sabana en desuso o plástico.

Después con la cinta de enmarcar se delimitan los espacios que se van a pintar. No hay que olvidarse de cubrir la unión que existe entre el zócalo y la pared, las zonas alrededor de los interruptores de luz y los marcos de las ventanas.

Antes de empezar a pintar hay que ver el estado de las paredes y según sea el caso se podrá pintar directamente o de lo contrario se deberá remover la pintura anterior con la ayuda de una espátula y después nivelar con una lija.

Usando un trapo limpio se retira el polvo que se ha pegado a las paredes después de que se ha lijado y se da una mano de fijador con pintura selladora, algo especialmente necesario si es que la superficie es nueva o es demasiado porosa.

Es recomendable emplear pinturas de alta calidad para que la capacidad de cobertura sea la mejor, con este tipo de pinturas bastará pasar una mano y la pared quedara casi lista. Las pinturas de calidad suelen durar entre 5 y 8 años.

Para pintar es mejor elegir los días frescos, secos y con un poco de viento. No se recomienda para nada pintar cuando está lloviendo o cuando hace demasiado calor.

Cuando se ha terminado de aplicar una mano de pintura, debe dejarse un tiempo suficiente para que seque correctamente y después se comienza a aplicar la segunda.

Se empieza a pintar por el techo para evitar que las paredes se malogren si cayera alguna gota de pintura en ellas. Luego se pintan las paredes y al final, se pintan las puertas y ventanas.