Cómo reparar una cuna
Si tienes un niño en casa y está por venir un bebe más no desesperes pues lo que dejó tu primer hijo te puede servir para el segundo, solo necesitas darle un arreglo o una pequeña pintada para que quede como nuevo. Una de las cosas que nos pueden sacar de apuros es esa cuna que pensabas estaba dañada o el cochecito al que se le salió la llanta.
Aquí te dejamos algunos pasos para aprender a reparar una cuna. Lo primero que debes hacer es analizar el estado de la cuna y enumerar que detalles puedes arreglar. Si te falta alguna pieza, asegúrate de que esta puede ser conseguida fácilmente o reemplazada por otra que realice la misma función.
Muchas veces en el mismo manual de la cuna se menciona el lugar donde se pueden conseguir los repuestos, de ser así trata de conseguirlos, pero por nada del mundo vayas a pegar con pegamento las piezas por qué no quedarían bien sujetas y podría romperse con el peso del pequeño.
Revisa minuciosamente la cuna y verifique los tornillos sueltos o flojos, suelen soltarse los de la base y los de la cabecera. Lo mejor será comprar o conseguir nuevos tornillos que le calcen en forma precisa a las uniones de la cuna. Verifica si luego de asegurar los tornillos la cuna ya esta fija.
Si la cuna ha sufrido golpes o raspones procura lijar suavemente la parte dañada y retirar el polvo con un trapo húmedo, si el daño ha sido mayor y la madera se ha picado o presenta una ralladura mayor que puede romperse con facilidad usted puede conseguir un trozo de madera similar y reemplazar la madera mala, sólo deberá tener una cierra y clavos o tornillos para asegurarla bien.
Una vez terminada la reparación deberás probar la cuna colocándole un peso aproximado al del bebe por unos días y hasta moverla fuertemente para ver si resiste. Puedes también asegurar las partes con un fijador de madera si lo deseas.










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